¿Qué es un Penthouse?

Un penthouse es un espacio habitable reservado a unos cuantos debido a su elevado precio y a los atributos que lo distinguen de otras opciones, el cual se convierte en una inversión segura en el mercado del lujo. Es un espacio que se sitúa en la parte superior de una estructura, que proporciona más lujo, vistas panorámicas que se pueden disfrutar desde enormes terrazas, un mayor número de instalaciones y superficie, y en ocasiones puede abarcar el piso completo.


¿Dónde surgen?

Esta tendencia comenzó en Estados Unidos en la década de 1920, cuando los ricos los adaptaron a sus necesidades. Sin embargo, no se popularizaron, e incluso en la década de 1980 eran poco atractivos; el nivel superior se dedicaba principalmente a un gimnasio, estudios o instalaciones de servicio. Los promotores vieron el enorme potencial y la posibilidad de añadir valor a lo que ya tenían y fue en la década de 2000 que se reconstruyeron los pisos más altos para ofrecer un penthouse a la clientela más exigente.

¿Qué los hace tan especiales?

El valor de quien lo posee en términos de arquitectura, diseño y valor monetario. Es la unidad más valiosa de la estructura, así como la mejor de su clase. Están destinados a satisfacer las demandas de las personas que desean un mayor espacio para el personal y los visitantes, así como una variedad de entornos, privacidad y lujosas instalaciones. Un pequeño porcentaje del mercado inmobiliario de lujo está dispuesto a pagar millones por un penthouse.

Se encuentran en el último nivel, con una vista panorámica de una gran ciudad o un escenario natural, una amplia terraza y un techo más alto que da la sensación de inmensidad, permitiendo que la luz atraviese hasta los rincones.

¿Por qué comprar un penthouse?

La grandeza de poseer uno es inigualable, y sin duda puede considerarse un trofeo y un símbolo de estatus, pero va más allá. Invertir en una propiedad de este tipo produce un retorno más rápido en el mercado del lujo, ya que se revalorizan a un ritmo mayor que los apartamentos convencionales.